Mundo ficciónIniciar sesiónLa reunión había comenzado bien.
Eso era lo que Neferet recordaría después, en los días que siguieron: que al principio todo había ido bien. Los comerciantes se habían instalado en el salón privado con la deferencia cautelosa de hombres que aún no sabían con exactitud a qué tipo de reina se enfrentaban, y ella había servido el vino con sus propias manos —un gesto calculado, aprendido de Satiah, qu







