—llevanos al hospital
Alexaner tenia abrazado a James que no lo había soltado desde que subieron al auto
—ya estas salvo cariño, no dejare que nadie vuelva tocarte, buscare a ese maldito y lo matare, te lo prometo, —James sollozaba y comenzó a quejarse
—¿que pasa?
—algo no anda bien, me duele el vientre
—tranquilo, ya casi llegamos al hospital, —al llegar rápidamente revisaron a James, el doctor le realizaba una ecografia para buscar el latido del bebe, el lloraba angustiado, Alexander perm