Mundo ficciónIniciar sesiónUlrich salió del cuarto de Phoenix furioso, sus pasos resonando por los corredores de piedra del castillo. La sangre bullía en sus venas, no por la provocación de Phoenix, sino por su propia frustración. Deseaba ese momento con ella tanto como ella lo deseaba, pero sabía que no podía permitir que sucediera, no antes de revertir la maldita profecía que se cernía sobre ellos como una sombra.
"Maldita sea Gaia", gruñó u







