Ulrich, el temido Rey del Valle del Norte, estaba en sus aposentos reales, rodeado por las sombras que danzaban en las paredes, un presagio siniestro de la ocasión que se aproximaba. El matrimonio con Phoenix, su esclava, era un acuerdo que él había impuesto, una jugada calculada para garantizar un heredero que rompería la maldición que lo había acosado durante tanto tiempo. Pero en lo más profundo de su ser, Ulrich no podía evitar sentir que había más que solo la búsqueda de un heredero en su