El sol se reflejaba en las aguas del puerto de Rivermoor mientras Ulrich y Phoenix, acompañados por el séquito de damas de compañía, descendían por la larga pasarela hacia las carrozas. Guardias acompañaban a la pareja real, formando un grupo disciplinado e imponente. Al final del descenso, la carroza ya los esperaba, ornamentada y majestuosa, simbolizando la grandeza de la pareja al ser recibidos por los nobles de la región.
Al llegar al puerto, encontraron al Duque Karl Dubois al lado de Lord