CAPÍTULO 38: DEBES ENCONTRAR A TU COMPAÑERO.
CAPÍTULO 38: DEBES ENCONTRAR A TU COMPAÑERO.
En el estudio del castillo, Arzen y Dan miraban sus manos, perdidos en sus propios pensamientos. Fue Dan quien habló primero después de un rato de silencio.
—¿Se puede saber qué te pasa? Tienes cara de perro amargado —dijo, con una ceja levantada.
Arzen evitó la mirada de su amigo y se dirigió hacia la licorera para servirse un trago de hidromiel.
—Y es muy temprano para beber —agregó frunciendo el ceño—. ¿Qué te pasa?
El Alfa ignoró el repr