CAPÍTULO 20: UN ANSIA INSATISFECHA.
CAPÍTULO 20: UN ANSIA INSATISFECHA.
Arzen tuvo que recordarse que la mujer que se retorcía en su cama era prácticamente una virgen. Pero cuando gemía y se arqueaba bajo su boca, suplicándole entre jadeos que le besara los senos con más rudeza, le resultaba difícil olvidarlo. Y tampoco podía olvidar lo que había dicho hace un momento: Me gusta lo que siento cuando me tocas.
«Por Fenrir, ¿cómo no voy a reaccionar ante eso?», pensó, sintiendo que la honestidad de sus palabras solo incrementaba el h