Aunque sonaba ilógico, Cale Solero decidió poner atención a lo que a su alrededor se rumoraba, además de a las acciones y gestos del emperador, y pudo darse cuenta de algo que no habría logrado ver si no hubiera estado paranoico gracias a los sueños de esa joven que ahora protegía.
Pero no, no es que creyera en cosas como sueños premonitorios, simplemente había algo que no le permitía dudar de ella, y eso era que su corazón seguía gritando que ella era importante para él, a pesar de que nunca a