Dos mujeres caminaban hacia Isabella aquella tarde temprano con las maletas colgadas al hombro.
— Isa, ¿aún no te vas? Podríamos irnos juntas—. le preguntó la que parecía más mayor, justo cuando estaban delante de su escritorio.
Isabella levantó la vista hacia ellos, apartándola de lo que estaba haciendo. Echó un vistazo a su alrededor y se dio cuenta de que todo el mundo se había retirado por hoy. Durante todo el día había estado tan ocupada que apenas se había dado cuenta de que el tiempo pas