Sofía.
El tiempo transcurría con una agonía insoportable. Estábamos atrapados en una casa que estaba siendo sitiada por hombres de Diego Slim, con Ian en brazos y Lucia a mi lado. La tensión en el ambiente era abrumadora, y mis pensamientos se centraban en Gael, quien estaba dispuesto a enfrentar a Slim para asegurarse de que escapáramos sanos y salvos.
Pero mis ojos también se abrieron de par en par ante la brutalidad de la elección que nos estaba imponiendo Diego. Miré a Gael, esperando deses