CAPÍTULO 66 — Diego Slim.
Sofía.
—Buenos días… —sonreí pegando mi rostro al suyo.
Lucia había traído al bebé hace unas horas, y aproveché en darle de comer, para que se quedara dormido.
Y aunque sentía un cansancio extremo, estaba feliz.
Abracé a Gael con mi cuerpo, y le hice cosquillas con mi nariz en la suya.
—Buenos días, mi amor…
—Wooow… —su expresión me hizo reír—. No me decías así desde hace mil años…
—Eres mi amor… de eso debes estar seguro…
—En el caso de que no lo fuera, desearía morir… —abracé más su cu