CAPÍTULO 56 — Todos pagarán.
Sofía.
Mis emociones eran un torbellino de confusión y desesperación. No podía procesar la avalancha de sentimientos que me invadían en ese momento. La presencia de Gael, a quien había dado por muerto, me había dejado petrificada.
Y sentía un remolino de todo. Ira, descontrol total, todo me estaba colapsando.
—¿Cómo? ¿Dónde estabas?
Sus manos me soltaron poco a poco y no dejaba de mirar mi boca.
—Solo hace tres días desperté…
—¿Qué?
Gael parecía igualmente afectado por la situación, pero