Sofía.
Estaba tratando de mantener la calma, y aunque no entendía ¿Cómo? Sí… la mujer que estaba frente al espejo era yo.
Estaba vestida de blanco, y mi barriga se veía más grande.
—Eres muy hermosa… pronto serás la señora Slim… —me giré, pero el rostro de la mujer no era conocido, ella solo arreglaba mi vestido mientras estaba en la misma habitación de la casa de Diego, donde me había quedado en estos últimos meses.
Mi rostro se veía pálido, algo ojeroso a pesar del maquillaje, y de pronto neg