CAPÍTULO 36 — Prefiero mil infiernos.
Gael.
—¿Cuál es tu condición?
—Primero quiero saber algo…
—¿no estás pidiendo mucho?
—No… se supone que esto que está pasando, es realmente una pesadilla… tú no estás en mi barrera para despertar, y ver a tu esposa casada con otro…
Me reí de nuevo, y negué.
—Camila… —mi rostro se puso duro—. Dejé de creer en ti desde hace mucho.
—¿Entonces por qué estás aquí?
—Porque me dirás por primera vez la verdad… porque sabes que no hay escapatoria, porque este es tu verdadero rostro… y porque si no lo h