Kiara y Donatello abordaron el jet que lo llevaría a París, la cuidad del amor.
No creía todo lo que estaba viviendo, después de ver y escuchar aquella revelación de parte de Genevieve y de Salvatore, creyó Olvera a caer en depresión.
Donatello no podía estar más feliz descubrir que Kiara no solamente fue la madre de su hijo si no que también él fue su único amor en su vida ahora el la convertiría en su esposa, su mujer, en la madre de todos sus hijos.
-¿Feliz, mi mujer? - Expresó Donatello con