Rómulo besó cada centímetro de su piel, sus cuerpos estaban perlado del sudor, sus gemidos llenaban la habitacion, entregados totalmente a su amor, así les llegó el amanecer.
Kiara y Donatello miraban a sus pequeños correr en la habitación de juegos, era hermoso verlos junto y estaba más enamorado de su mujer tanto como de su pequeña princesa Luba Anastasia.
— Papito cuando sea grande quiero ser piloto de avión. — Dijo una pequeña poniendo sus manitas en su rostro y dándole besos.
— Por supuesto