Mundo ficciónIniciar sesiónEn el Salón de Espejos, cada reflejo muestra una versión de ti que eligió diferente, y todas están muriendo.
El pasillo que Morgana la guió a atravesar era tan estrecho que las paredes de piedra negra rozaban los hombros de Adriana con cada paso, dejando marcas frías en su piel desnuda que se sentían como dedos espectrales acariciándola. La luz aquí era diferente a la del resto del Inframundo—no la ausencia gris enfermiza sino algo más activo, más intencional, pulsando desde las grietas en la piedra como si el lugar mismo estuviera respirando. Y con cada respiración, Adriana podía escuchar susurros que no eran del todo voces, ecos de palabras que nunca habían sido pronunciadas pero que de alguna manera aún existían en







