Mundo ficciónIniciar sesiónSer besada por un fantasma que vive dentro de ti es sentir tu propia boca moverse sin tu permiso, tu lengua saboreando algo que no elegiste.
La batalla por el control de su cuerpo era como estar atrapada en una tormenta que sucedía bajo su propia piel. Adriana podía sentir cada músculo en su cara contraerse y relajarse en patrones que no había ordenado, cada tendón tirando en direcciones que desafiaban su voluntad consciente. Era como si su cuerpo hubiera decidido declarar independencia de su mente, y la mente—su mente—estaba siendo empujada hacia atrás, cada vez más lejos, hasta que se encontró observando desde algún lugar profundo en su propia consciencia mientras el Rey tomaba el control con una determinación que bordeaba la desesperación absol







