Mundo ficciónIniciar sesiónAlgunos precios se pagan con oro, otros con sangre, y los peores se pagan con la única cosa que no puedes soportar perder.
La salida de la Torre Este se sintió como escapar de una tumba prematura, el aire nocturno llenando los pulmones de Adriana con una dulzura que contrastaba violentamente con el ambiente sofocante de muerte y resentimiento que habían dejado atrás. Damián caminaba varios pasos adelante de ella, su espalda rígida con una tensión que hablaba de algo roto de formas que ninguna disculpa podría reparar, y el fantasma del Rey flotaba entre ambos como recordatorio constante de la brecha que la posesión había abierto.
Nadie habló durante el camino de regreso a la sala del tr







