Ambos hemos perdido la noción del tiempo, y no teníamos planeado separarnos. ¿Cómo podríamos después de negarnos tantas veces este amor?, Hemos sido víctimas de nuestra propia terquedad, de nuestros miedos y confesiones no dichas, pero hoy todo eso a quedado sepultado por el amor que en silencio sentimos desde la primera vez que nuestras miradas se cruzaron.
Las manos de Damián se posan en mi cintura, y al hacerlo, las aprieta con firmeza, haciendo que mi corazón dé un salto.
—No sabes cuánto d