Mundo ficciónIniciar sesiónCuando tu enemigo pasa de acecharte en sombras a declarar guerra abierta, es porque finalmente tiene nada que perder y todo que ganar.
La sala de guerra del palacio nunca había parecido tan pequeña, a pesar de sus dimensiones generosas. Mariana observó el reloj digital en la pared: 2:47 AM. Las pantallas que ocupaban tres de las cuatro paredes parpadeaban con rostros serios, mapas militares y flujos de datos que cambiaban cada pocos segundos. El aire acondicionado







