Mundo de ficçãoIniciar sessãoMariana miró a la mujer frente a ella, su cerebro procesando la información con lentitud de computadora sobrecargada. Guardia de élite. Enviada por Hassan. Carta de Sami. La promesa de escape finalmente materializada.
—¿Cómo llegaste aquí? —susurró, mirando nerviosamente hacia la puerta donde los guardias estaban estacionados—. Estamos en el piso







