Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl viaje de regreso al palacio fue silencio envuelto en protocolo. Los niños se habían dormido en el auto, ajenos a la tensión que vibraba entre sus padres como cable de alto voltaje. Hassan conducía con ojos fijos adelante, pretendiendo no notar cómo Khaled y Mariana se sentaban en extremos opuestos del asiento trasero, un abismo de cuero entre ellos.
Cuando llegaron,







