Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta de las habitaciones privadas se cerró con más fuerza de la necesaria. Khaled se giró hacia Mariana, sus manos apretándose y aflojándose a sus costados en movimiento que ella había aprendido a reconocer como señal de que estaba luchando por mantener control.
—Dos semanas —dijo, y la forma en que pronunció las palabras las hizo s







