Capítulo 66. El regreso a casa.
El día que dieron de alta a Fabio, el aire en el hospital se sintió más ligero. Belinda había pasado tantas noches en vela en ese lugar que casi se había acostumbrado a la rutina del monitor cardíaco, el olor a desinfectante y el murmullo de las enfermeras.
Pero ahora, finalmente, era hora de irse.
Belinda ayudó a Fabio a vestirse con cuidado, deslizándole la camisa por los brazos con la misma delicadeza con la que había sostenido su mano durante semanas.
Él intentó hacer un comentario, algo s