Capítulo 44. La sombra de Ady.
La ciudad resplandecía bajo las luces nocturnas, bulliciosa y llena de vida, pero para Ady, era un mundo que debía recorrer en las sombras. No podía darse el lujo de ser reconocida. No aún. Había escapado de la cárcel y luego se había ido de la ciudad, pero no iba a permanecer por mucho más tiempo, tenía una deuda pendiente por cobrar y no quería esperar más.
Bajó del taxi con el rostro oculto bajo la capucha de su abrigo y se deslizó entre la multitud sin llamar la atención.
Se detuvo frente