Capítulo 26. La sombra de la duda.
El aire denso y viciado de la prisión sofocaba a Belinda Bernal. El eco de la sentencia aún resonaba en su mente, envolviéndola en una angustia que se negaba a disiparse. A pesar de la dureza de su realidad, había algo dentro de ella que no podía quebrarse. Su hijo. El pequeño ser que crecía en su vientre era su única esperanza, su razón para mantenerse en pie.
Los días en prisión eran interminables, se fundían unos con otros en una monotonía gris y opresiva. Belinda pasaba las horas acurrucad