Luego de ese cariñoso y cálido abrazo, Ricardo y Bianca estuvieron de acuerdo en que era momento de alejarse y volver al salón antes de que Lorenzo los viera juntos, sin percartarse de que era muy tarde, aunque aquello no había sido gran cosa, fue solo un abrazo, pero Lorenzo no era ningun tonto, en ese abrazo percibió muchas otras cosas.
Ricardo había logrado convencer a su novia, para que escuchara los argumento del detective que tenía tanto para contar, ese desconocido hombre que habia decla