Bianca estaba fuera de control, las revelaciones de Alesandro aquella noche en la casa de Norma, lejos de darle esperazas, la pusieron furiosa, para ella Alessandro era su enemigo, Lorena era su mandamás, Bianca pensé en su hija, no lo pudo evitar, se imaginó que aquel detective sabía mas de lo que decia, hasta podría estar ocultando lo del paradero de su hija.
Lorenzo se llevó a Bianca hacia un costado de la sala para ayudarla a entrar en razón
–Bianca debes calmarte, Alessandro es un viejo