Cuando Corsin escuchó eso se puso en pie como en automático, para él, aquello no podía ser considerado como un argumento válido, habían pasado quince años, de lo que para el fue considerado como un supuesto incidente, de ser cierto, cómo pudo haber perdurado tanto una cicatriz, cuestionó el delante de todos
—Señor, acaso no sabe usted que hay cicatrices que perduran para toda una vida—dijo con tanta seguridad Bianca, que captó toda la atención del individuo, además el llamado de atención, esa