Cuando abrieron el portón del garaje donde guardaban el coche, Gely se impresionó y al mismo tiempo tenía miedo, pues no conocía realmente a nadie de ahí, al menos ella creía eso.
¡mami! Aquí traje a la niña, estaba buscando a Rossane – dijo el muchacho –
¡Si Gordito! ¡Gracias! – dijo la señora Aurora –
¡Gely! ¡Ven! ¿quieres cenar algo? – pregunto la señora Aurora –
¡No quiero! ¿Dónde esta mi hermanita? – preguntó la niña –
¡no te asustes!, ella esta con mi hija en su cuarto, ¡pasa! – dijo Auro