La Manada de la Luna Dorada era diferente a cualquier otra. Era hermosa y poderosa, llena de risas y paz. Sus tierras se extendían vastas y generosas. Los ríos brillaban bajo la luz de la luna. Altos árboles plateados danzaban con el viento. Los cielos siempre parecían brillar, incluso sin la luna. La gente vivía en libertad y unidad. Se ayudaban unos a otros. Siempre sonreían. Los niños corrían descalzos y sus risas resonaban entre los árboles. Los guerreros se entrenaban con disciplina, con l