DORY
Desperté y me encontré en una habitación desconocida. A los pocos segundos recordé que estaba en el apartamento de David.
Recordé lo sucedido anoche y mordí mi labio inferior, sin duda alguna en la cama éramos fuego y pasión.
Sentí un aroma delicioso, así me senté. Desde la cama pude visualizar a David en la cocina. Esa era una ventaja de no tener paredes.
Me brindó una sonrisa y caminó con una bandeja en las manos, hasta llegar a la cama.
—Te ves muy sexi cocinando.
—En cambio, tú hasta