—Dime anciano, ¿realmente crees que puedes salvarlo? —es la pregunta de Hansen cuando deja atrás la piel de lobo y vuelve a su forma humana.
Cillian no puede evitar dejar salir un bajo bufido al escuchar las palabras del lobo más joven, pero, al prestar un poco más de atención a la figura de Hansen, hay un detalle que no puede dejar pasar por alto.
Algo en la figura del lobo se siente fuera de lo común, al hablar, su voz sale más grave, y contrario al cambio normal que ocurre cuando vuelven a