Capítulo XXXVIII...
Los días pasaron, Alvis cuidaba de madre e hija, mientras que Estefanía se limitaba a recuperar fuerzas, para así poder ir a su manada y marcharse con ellos a lo más profundo del bosque, lejos de Caín, lejos de Arthur, lejos de cualquiera que quiera hacerle daño a su ya roto corazón, así que mientras Estefanía sanaba de sus heridas; Alvis cuidaba de su hija, y la bebé parece muy cómoda con el híbrido.
-Dime algo bolita – mientras lleva a Mila cargada en su espalda – ¿crees que tu madre quiera v