Capítulo XXV...
Aquellos lobos llegan, siguiendo las órdenes de Caín, Lucina los paraliza y lo obliga a hincarse, y cuando levantan la vista ven a Caín y a Aisar con sus ojos dorados y sus colmillos crecidos…a su lado está Estefanía, mirándolos como si fueran poca cosa.
-Bien me dirán la verdad o dejaré que mi beta les arranque la cabeza ¿entendieron? – aquellos lobos asientan – ¿Quién les dio la orden de abusar de Alfa Estefanía? Y más les vale decir la verdad…porque yo ya leí el diario de Berenice
Estefanía