Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
—Daimon… —murmuró ella con la voz entrecortada, los ojos llenos de lágrimas y muy abiertos, los labios entreabiertos. El pecho subía y bajaba de forma descompasada, jadeando con cada nueva oleada de expectativa. Su cuerpo se retorcía bajo el mío, caliente, entregado.
Empujé con calma el tejido de la braguita hacia un lado, exponiendo su piel sensible. Mis dedos tocaron directamente el centro de su placer, y Airys se estremeció, soltando un gemido ahogado, arqueando la columna como si buscara más. Guié los dedos más abajo, deslizándolos despacio hasta la entrada ya húmeda y palpitante. Presioné allí, sintiendo el calor delicioso que me esperaba, y dejé que mi voz gruñera ronca contra su cuello.
—¿Vas a intentar impedírmelo ahora, conejita? —susurr&eacu







