Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
—Conejita… demasiado inocente al pensar que podrías escapar de mí. —Gruñí bajo, con el pecho vibrando, presionando la punta de la garra contra la piel de su cuello. El arañazo fue sutil, calculado, justo lo suficiente para que un hilillo de sangre caliente resbalara. Acercué los labios y deslicé la lengua por su piel, probando su sabor. Dulce. Provocador. Tan adictivo como ella misma.
Airys gimió; el sonido escapó tembloroso. Su cuerpo se arqueó, la piel se erizó bajo mi boca como si suplicara por más. Ese sonido suyo era una adicción. Una invitación.
—Déjame aliviar tus emociones, mi Luna. —Murmuré ronco, saboreando cada segundo de esa rendición.
—¿Y cómo pretende hacerlo el honorable Alfa Supremo? —Susur







