Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
Ella jadeó, sus labios se entreabrieron en sorpresa, las lágrimas brillaron en la fina línea de sus ojos, y una sola, obstinada, se deslizó por su piel de porcelana. Deslicé mi dedo para apartar la lágrima, levanté la mano que sostenía y besé el dorso con respeto.
—Tú… no tenías que hacer todo esto por mí, Daimon… —susurró, con la voz baja, temblorosa, los ojos esquivando los míos por un segundo antes de regresar, vacilantes pero curiosos. Sus mejillas estaban sonrojadas, la respiración acelerada, el pecho subiendo y bajando en un ritmo irregular. Miró a su alrededor, absorbiendo todo lo que había hecho, y luego se obligó a enfrentarme de nuevo—. Es una locura… eres el Alfa Supremo… tienes cosas más importantes que…
—Nada… —interrump&i







