Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
Ella jadeó, sus labios se entreabrieron en sorpresa, las lágrimas brillaron en la fina línea de sus ojos, y una sola, obstinada, se deslizó por su piel de porcelana. Deslicé mi dedo para apartar la lágrima, levanté la mano que sostenía y besé el dorso con respeto.
—Tú… no tenías que hacer todo esto por mí, Daimon… —susurró, con la voz baja, temblorosa,







