Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
Stephan se acercó, con los ojos entrecerrados y el ceño fruncido, en una expresión de confusión y repulsa. Los gruñidos bajos que escapaban de él delataban el conflicto interno. No comprendía la brutalidad que presenciaba, ni la razón de tanta ferocidad.
— Supremo, no entiendo — dijo con voz firme, aunque cargada de duda, mientras intentaba mantener la compostura ante la escena. — Acabas de regresar. ¿Qué ha hecho este beta para merecer esto?
Con mis garras aún clavadas en la carne de Simon, sentía cómo su debilidad aumentaba, la vida escapándose bajo mi toque implacable.
Mis ojos se estrecharon, enfocándolo con una mirada helada, completamente desprovista de piedad, inmersa en una furia que ardía como fuego.
— ¡El beta es un traidor! — proclam&eacut







