Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
Desperté con un golpe seco: el pie pequeño y huesudo de Theron impactó de lleno en el lado de mi rostro. Jadeé, impaciente, dejando escapar un gruñido apagado mientras abría los ojos lentamente. Bufé, girando el cuello, tenso e irritado, hasta que me topé con una escena inesperada que, contra toda lógica, calentó mi pecho como una llama silenciosa.
En algún momento de la madrugada, los trillizos habían invadido nuestra cama, colándose entre Airys y yo como pequeños depredadores sigilosos. La habitación estaba impregnada, con sus olores, inconfundibles, puros e intensos, una mezcla visceral de mí y de ella. El aroma lupino infantil se extendía por el ambiente, denso, llenando cada espacio, marcando aquel territorio como nuestro.
Desvié la mirada hacia el agresor. Theron, desparramado de cualquier man







