Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: AIRYS
— No pregunté si hacía falta. — Su voz era firme, arrogante. Ese tono de quien manda, de quien protege, como le da la gana, de quien no negocia.
Seguimos en silencio por más de una hora hasta encontrar la carretera cubierta por una fina neblina. Descendimos por un sendero estrecho hasta divisar un pequeño pueblo adormecido entre los árboles, algo fuera de lo que yo conocía. Fruncí







