C260: PÓNGASE SU ROPA DE UNA VEZ.
Gael continuó removiéndose con evidente incomodidad sobre la montura, tratando de apartarse de aquel contacto insistente mientras sostenía las riendas con firmeza para que el caballo no perdiera el paso en medio de la bajada.
—Deje de decir tonterías y quítese de una vez —gruñó con evidente fastidio—. Vamos, échese para atrás y deje de rodearme así. ¿Qué le pasa? ¿Acaso es un pervertido?
Damián, lejos de parecer ofendido por la acusación, soltó una pequeña risa que vibró cerca del oído de Gael,