C175: LO EDUCARÉ A MI MANERA.
Se habían realizado numerosas reuniones, una tras otra, pero no lograban construir nada sólido. Cada encuentro terminaba igual: opiniones cruzadas, posturas irreconciliables, argumentos que se contradecían entre sí. Lo que al principio había sido un debate estructurado terminó convirtiéndose en un intercambio áspero de reproches y temores.
La mayoría de ellos defendían la antigua ley de los gemelos prohibidos con fervor, recordando las tragedias del pasado. Unos pocos, que se podían contar con