Mundo ficciónIniciar sesiónAbel
Fue la primera vez en toda mi vida que me alegré de que me haya dado un ataque de pánico, por qué gracias a eso tuve un contacto muy singular con la mujer que causó tal estado.
—¿No temes a que la crema de caramelo y la sal dañe tu salud? —preguntó riéndose.
—No soy tan perfecto como parece, pero si eso pasa tengo a la mejor doctora a mi lado.
—Mm... ya veo—c







