Mundo de ficçãoIniciar sessão—Porque Lucien dice que si Silvain quiere elegir de quién aprender su apellido, primero debe escuchar por qué los Beaumont nunca perdonan a las mujeres que vuelven por una Salvatierra.
Nadie habló.
Ni siquiera Céline.
Eso fue lo peor.
La casa Salvatierra había aprendido a sobrevivir con ruido. Con ironía, cucharas, pasos, llamadas, pan mal hecho, frases pegadas en la pared. Pero ese silencio cayó entero, pesado







