Mundo de ficçãoIniciar sessão―De Esteban Salvatierra.
Aryanna no habló.
La frase no cayó.
Se quedó colgando del cable del teléfono fijo, suspendida entre la sala y el pecho de todas, como una lámpara vieja que nadie sabía si prender o quitar del techo.
Teresa se llevó una mano a la boca.
Emilia dio un paso hacia Aryanna, pero se detuvo antes de tocarla. Céline, por primera vez en mucho rato, dejó la taza sobre la mesa sin ha







