Mundo ficciónIniciar sesiónXVI
Una semana de cautiverio después, nos encontrábamos en algún lugar en las borrascosas cumbres del Himalaya tibetano, ya demasiado lejos de la civilización como para seguir avanzando sin el riesgo de agotar las provisiones para el regreso, así que Lamarche estaba comenzando a mostrar una severa frustración.
—¿Podrías al menos justificar un poco tu patética existencia, Lovecraft? –me espet&o







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