Mundo ficciónIniciar sesiónXVIII
Lamarche y sus secuaces llegaron hasta un enorme templo, de una antigüedad por mucho antediluviana, situado en lo profundo del corazón de Shambhala. Hu los acompañaba junto a tres soldados chinos que aun le eran leales, pero caminaba con dificultad cubriéndose una herida estomacal. Al adentrarse en el salón principal del enorme y ominoso templo, contemplaron una larga hilera de gigantescas figuras humanas que custodiaban el lugar. Se trataba de enormes hombres y mujeres de







