El aroma a madera de sándalo y papel antiguo se desprendió de la caja en cuanto Esmeralda levantó la tapa de bronce. Dentro, envuelto en un pañuelo de lino descolorido, reposaba un pequeño cuaderno de cuero gastado por las esquinas y un viejo relicario de plata con las iniciales V.D. grabadas en la superficie.
Emilio se acercó, colocando una mano protectora sobre el hombro de Esmeralda, mientras Catalina daba un paso atrás, cruzando los brazos con una mezcla de melancolía y alivio. Ella ya co